Entorno sin igual en el que extensos campos de olivos y almendros, huertos familiares y pequeños bosques de chopos y pinos conforman su paisaje sereno y sencillo del pueblo de Alberite de San Juan. La banda sonora de toda esta belleza, la diversidad de pajarillos y el cantarín arrullo del río Huecha, que a su paso, reparte vida y riqueza. 

Tenemos el privilegio de tener vías verdes y senderos en los que conectar con la naturaleza y el ritmo armonioso de la vida, de forma tranquila y sin grandes caminatas que nos permiten llegar a pueblos con gran encanto como Bureta.

A veinte minutos de coche desde Alberite de San Juan, accedemos a la magia y belleza agreste de nuestro querido Moncayo. Inspiración de poetas y artistas, de cuyas obras, ha sido testigo mudo este monte que imponente podemos ver desde Casa Alberite.

Casa Alberite y su entorno, son la llave al silencio y la escucha interna, a un volver a casa en un contexto y un espacio cuidado y creado para ese fin. Disfruta paseando de calles llenas de tradición y casas de piedra, rodeadas por campos y viñas, y por naturaleza que crece salvaje a su paso. Estaremos encantados de descubrirte más sobre todo lo que puedes hacer durante tu estancia en Casa Alberite aquí.